Basilea II conlleva a una nueva evangelización de los mercados generando una cultura de riesgo diferente.
Entonces el discurso público de la banca se verá alterado para sintonizarse con Basilea. Las implicancias fundamentales estarán reflejadas en la gestión de marketing estratégico y marketing operativo.
Lo inevitable: modificar la interfaz comunicacional para armonizarla con una adecuada decodificación.