Habrá que reconocer aspectos positivos en estas otras. Por ejemplo las no familiares desarrollan mas capacidades estratégicas a fin de desmarcarse de los riesgos competitivos en búsqueda de dar golpes de mercado. Su alto nivel de profesionalización, especialmente de sus equipos directivos. No se comparan con sus pares sino que con las líderes, determinando un gran espíritu de innovación e inversiones en tecnologías. Se suma el hecho que su adopción de decisiones es estructurada y formal.
También son proclives a la globalización y sus nuevos factores críticos, transformando los cambios en vigorosas oportunidades. Finalmente la movilidad de los actores patrimoniales, si bien genera fricciones, les otorga ventajas para atraer nuevos recursos frescos.
Concluyendo, las familiares deberían relacionarse más abiertamente con el medio (conectadas al mundo), valorar menos las tradiciones costumbristas debiendo agregar mas adrenalina en articular cambios estratégicos, incorporar a profesionales para proveerlas de nuevas y claras visiones estimuladoras. Así se consolidarán sus cimientos perdurando para las generaciones siguientes.